humano.
Un secreto entre tu y yo. Entra a mis pensamientos; siéntate cómodo. Observa estos fragmentos de mi sentir, que dejaran cicatrices en tu pensar. Cicatrices dolorosas por la verdad que brindan, pero tan dulces como el chocolate y la miel. Así son mejores las cosas; lentas, sabrosas, y libres de hipocresías.
El corazón marchito que se niega a florecer, una vez más se encuentra en manos de ese monstruo sin rostro. Pierde el último de su color, mientras se prepara para someterse a ese ente malvado que lo sostiene y lo acosa en búsqueda de una verdad que solo existe en lo más profundo del subconsciente humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario